Carlos Alvarez
Technical Expert en Pomelo.

Las empresas tecnológicas de hoy, que desarrollan sus productos con gran velocidad, se enfrentan al reto de mantener y asegurar la salud de su plataforma y su nivel de calidad mientras construyen nuevas funcionalidades. Es imprescindible, como compañía, contar con un framework que permita establecer objetivos técnicos de calidad y una metodología que garantice su cumplimiento de manera continua. Entonces, ¿qué podemos hacer para mantener una plataforma con una salud plena?
Este punto es crucial y depende de la visión tecnológica de cada compañía. ¿Qué atributos representan un ecosistema técnico que nos hace sentir orgullosos y seguros de que lo que estamos construyendo cumple con los estándares de calidad que queremos?
Algunos ejemplos de estos atributos son:
No es suficiente con definir los indicadores, sino que lo difícil radica en definir los rangos adecuados para cada uno de ellos. En lugar de trabajar con valores absolutos, es importante usar rangos (thresholds), que nos permitan identificar lo siguiente:
Es clave contar con una herramienta automatizada que permita mantener la trazabilidad de cada uno de estos indicadores (¡lo cual no es fácil!) y que no requiera esfuerzos continuos para obtener esta información. Además, es esencial que dicha herramienta ponga los datos a disposición de forma accesible y de fácil consulta.
Hay muchas herramientas que se especializan en el seguimiento de varios indicadores de calidad, pero puede que no cubran todos por sí mismas.
En Pomelo, tomamos la decisión de crear nuestra propia herramienta de seguimiento, lo que nos da la flexibilidad y el control necesarios para medir exactamente lo que queremos y cómo queremos hacerlo.
Esta herramienta se llama Dharma, y nos permite hacer el seguimiento diario desde cada una de las fuentes qué configuramos y agrupar las mediciones en diferentes indicadores de acuerdo a nuestras necesidades. De esta manera, podemos hacer un corte semanal, quincenal o mensual de estos indicadores y entender de forma progresiva cómo vamos mejorando mes a mes a partir de los objetivos definidos.
Luego de ese análisis, podemos aplicar los rangos a cada atributo (aceptable, alerta, crítico) fácilmente y entender perfectamente la salud en cualquier momento.
Una vez que tenemos los atributos de calidad que queremos medir y en qué valor y rango estamos con respecto a cada uno, es fundamental crear un espacio para analizar y discutir estos indicadores. En Pomelo, tenemos reuniones técnicas donde analizamos cada indicador, discutimos el rango en el que nos encontramos y evaluamos las razones detrás de cada resultado. También, a nivel cultural tenemos arraigado que cada equipo vele sus indicadores continuamente.
Esto nos permite:
Somos Aprendices Seriales, y una gran pregunta que nos hacemos constantemente es: ¿los atributos de calidad que necesitamos hoy son los mismos que teníamos anteriormente, o es necesario definir nuevos o ajustar los existentes?
Esto refleja nuestra voluntad de mejorar continuamente y estar a la altura de la actualidad. Como compañía, a nivel técnico tenemos siempre el foco en mejorar nuestros procesos para asegurar la salud del ecosistema.
Es clave poder lanzar productos y funcionalidades con Velocidad Pomelo, manteniendo al mismo tiempo altos estándares de calidad en todos nuestros desarrollos para contar con un ecosistema tech saludable. La creación de herramientas, espacios de discusión y la constante iteración en los procesos de medición de calidad nos permite no solo seguir innovando, sino también garantizar que nuestros productos sean sólidos y confiables.
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